Su nombre es Andrés Morixe, tiene 26 años de
edad y no le gusta escribir sobre él, porque dice –como Dalmiro Sáenz- que es
muy incómodo, por eso prefiere hacerlo sobre una mesa. Nació en abril de 1986,
el mismo día que su madre lo dio a luz, su madre, como toda primeriza aún se
queja de los dolores del parto. Hoy le duele leer lo que escribe su hijo.
En seis años, fue a cuatro escuelas distintas,
lo cual lo hace un tipo nómade. Orgulloso, dice que nunca lo echaron y siempre
se fue por su propia voluntad. En el liceo, como todo gordito petizo, nunca fue
popular, mucho menos divina. Por amor propio hizo cuarto año en tres ocasiones,
la última fue la vencida. Hoy dice que lo hizo adrede, muchos creemos que no,
que fue de burro, nomás. Trabajó en la CX 42 Emisora Ciudad de Montevideo, luego
de estudiar periodismo, en el programa "Más de lo Mismo". Luego se dedicó a
escribir en diversos lugares como: cuadernolas, cuadernos, libretas, blocks,
paredes, entre otras. Pasó por Internet haciendo humor en Pordeciralgo.com.
Estudió Ciencias de las Comunicaciones en la
Udelar, la que por desgano y malas condiciones abandonó. Se fue peleado con
Adorno, Eco y se lo acusó de un breve romance con el “Negro” Ponte.
Actualmente sus estudios son los de la
jurisprudencia, como decía Marx. Empezó este año, así que no hay mucho para
decir, sólo que se lo nota contento. Como todo “bicho” que es, no le gusta
salir de noche a lugares con mucha gente y mucho menos viajar en ómnibus, no
sabe manejar, ni quiere aprender, por suerte no está solo, como todos creíamos,
está de novio. No damos el nombre de ella por respeto a su familia y obviamente
a ella, porque no debe ser nada fácil aguantar a éste espécimen.
En febrero del 2011 fue elegido como nexo
oficial entre Buenas Cosas y la vida misma, para llenar, mediante la revelación e
inspiración, éste bendito blog. Como los peludos que hicieron La Biblia y El Señor de los Anillos. No lo hace por voluntad propia, ni nada. Es lo
que le tocó. Es hincha del Racing Club de Montevideo. Lo cual no es poca cosa, más
que nada, por su paciencia y perseverancia. Andrés Morixe forma parte de un séquito
poco importante de escritores mediocres, que alguna vez estudiaron publicidad,
fue socio del Círculo y eso lo hizo alejarse de los medios. No tiene Twitter; tiene
Facebook. Nunca ganó ningún premio. En nada, nada, nada, nada. Su sueño es ir a
“Puglia Invita” y ser entrevistado por el homónimo del programa. También ir a “Retrato
Hablado” y auto-preguntarse cosas. Le gusta el Rock y la música clásica, dice
que lo relaja, al igual que su pareja, ambos lo relajan.
Muchos lo culpan de apocalíptico, otros de integrado. Le hace juego al oficialismo defendiendo a la oposición, no es muy líder de opinión que digamos. Le dijo que no a mucha gente, que luego le devolvió la gentileza. Fue peón de ajedréz, pero se lo comieron rápido. Entre otras cosas. ¿No?
Muchos lo culpan de apocalíptico, otros de integrado. Le hace juego al oficialismo defendiendo a la oposición, no es muy líder de opinión que digamos. Le dijo que no a mucha gente, que luego le devolvió la gentileza. Fue peón de ajedréz, pero se lo comieron rápido. Entre otras cosas. ¿No?
Cuando me dijeron que debía hablar sobre Andrés
Morixe, lloré, sigo llorando, que horror. Como puedo escribir sobre éste tipo,
que hice, que habré echo en otra vida, habré sido malo, eh, ¡bien malo! O ¡mal
malo!
¡Muchas
gracias y mil disculpas!
Casimiro Buenascosas