viernes, 29 de abril de 2011

No queda tan lejos

"Historia basada en un hecho real" y "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia" deben ser “leimotiv” de cada especie al despertar y recibir un nuevo día. Para los optimistas uno más de vida, para los compatriotas un día menos y para los “ponjas” una ruleta de aquellas. La cuestión es que están pasando cosas en el mundo y no queda tan lejos.

El relato está dedicado a un periodista, que siempre decía la verdad pero nadie le creía. (Era menos confiable que Sergio Ramos cargando un trofeo) Un día se animó a decir que: Peñarol clasificó a la Copa Libertadores y nadie le creyó, lo mismo le sucedió, cuando dijo que: Carrasco, sería el técnico de Nacional. Lo cual era increíble, debido a que fue crucificado por salir a ganar un partido (¿Cultura Nacional?).

Nuestro amigo periodista, que en realidad no tiene amigos ya que por decir la verdad y no ser creíble nadie lo quiere. Cuando intentó contraer matrimonio dijo: “Sí, acepto” y el sacerdote de turno le contestó: “¡Mentira! Usted, no acepta nada, irresponsable, hereje” y no se pudo casar (para muchos un suertudo). Hasta que un día se levantó de su cama y dijo: “Eureka, ya sé que hacer, voy a empezar a mentir así la gente me empieza a creer y me entraré en el corazón de cada receptor, al igual que Carballo o Waldo”

Cuando llegó a su lugar de trabajo, en el cual nadie lo quería, dijo. Tengo muchas noticias y ya que nadie las quiere leer, se las leo: “¡Extra! ¡Extra! La novia de William confesó estar perdidamente enamorada y dijo: “Lo que más me gusta de él: es su tempranera calvicie, la guita y el estatus me da igual, por no decir que me chupa un huevo, ya que soy una ´leidi´”

viernes, 22 de abril de 2011

El país más creyente del mundo

    En la víspera de viernes santo, me cayó la ficha, si señor. Vivo en el país más creyente del mundo, donde Melchor y su flamate señora, se casan por iglesia y son re felices, tanto que la revista más cholula (de los sábados) le dedica una página acerca de su luna de miel. No obstante lo cual sigo mi camino y pienso en este país ejemplo de la religión, sediento de la misma. El cual se paraliza debido al jueves y al viernes santo.

    En la víspera de viernes santo, me cayó la ficha. El ejemplo de los religiosos rugbiers que recordando épocas coloniales, quisieron inculcar las costumbres en otro pueblo, mediante la violación entre otras cosas (tan mal no le fue a nuestros ancestros, hoy somos el país más creyente del mundo) igual aún nadie sabe cómo fue la cosa, ni la sudafricana. Pero sea cual sea el veredicto, los señores deportistas son unos vejigas.

    En la víspera de viernes santo, me cayó la ficha. ¿Por qué le cayó tal ficha, señor “escritor”?  Porque estuve en la parada del ómnibus una hora y media a ver si se dignaba a venir el mal enseñado, que no vino y ni se asomó. A las doce estaba en la parada para tomar el de siempre (sea feriado, sea día hábil) y ahí me dí cuenta. “Este no pasa debido al alto calibre religioso de todos los compatriotas” pensé yo. También pensé (no tenía otra cosa para hacer durante esa hora y media) a medida que caía la noche: “¿Si me pegan un tiro en la parada mientras espero el bondi, al otro día hacen paro?”

   En la víspera de viernes santo, me cayó la ficha…sea cual sea el festejo, nos importa tres carajos, lo que queremos es un ¡feriadooo!

jueves, 14 de abril de 2011

Un mozo amigo


Por algo pasan las cosas y esta no es la excepción, pensé yo. Es así, a veces pienso. Tampoco es una costumbre habitual en mí. Pero de vez en cuando se me prende la neurona y me dice: “Loco; ¿En qué andas? ¿Te pinta si nos juntamos a pensar algo?” generalmente me hago el sota y no le contesto, pero hoy le contesté, ojo no soy el único que se hace el otario (si no miremos a Petti).

La cuestión es que en la vida hay que saber elegir: analizando y siguiendo los impulsos. “Es así” Me dijo un mozo amigo, cuando le pregunté, si el mundo real es real y no hay otra cosa después de la vida misma o si somos un reflejo de lo que pasa en los medios de comunicación y de cómo influye en el día a día la estabilidad del metro de muzzarella, que siempre va a medir un metro, sin importar la situación política o social del planeta en que vivimos.

Por eso es bueno a veces charlar con nuestra neurona y preguntarle cosas. Ser un habitante consciente de lo que sucede y no un pasivo que agarra todo lo que le dan, como hace Luis Alberto (ex Charoná, actual pizzero y analista de experimentos caseros)
Así que para ir cerrando es recomendable: pensar, reconocer, ser autocrítico y por sobre todas las cosas activo, pero con buenas intenciones, porque de gente mala hay por todos lados (decía mi abuela, que también decía: “El feis ta` re bueno pa` chusmear”).

viernes, 8 de abril de 2011

Moraleja

El país se va para arriba, la cuestión es así. Si estaremos bien que alumnos de colegios chetos, son Emos –Gente sin problemas, que del embole que produce la despreocupación se angustian por intrascendencias- El otro día me cayó la ficha de que el Uruguay avanza, como decía el eslogan de un político en plena campaña hacia las elecciones del 2009.
Hoy, años después veo, como todo se fue para arriba y la justicia hace justicia. En las plazas de la capital fajan a cuanto artesano pueden, lo cual es correcto, ya que hay que ajusticiar a los enemigos de la sociedad. Están ahí vendiendo collares, impidiendo pisar la vereda al animal nacional; la paloma. Plaga asquerosa, para muchos son como planchas con alas. Alas son las que tienen los niños y encima piden plata en los supermercados de buen corazón.
Corazón es lo que le falta a los arqueros de la selección nacional, que la tienen siempre adentro y la pasan yendo a buscar. Buscar es lo que hacen los botijas, están siempre buscando algo, son insaciables, buscan: trabajo, novias, algo para estudiar, identidad… Me dan un asco y eso que no soy Danielito -que tipo con buen gusto- ojo para mí festejos. Eran los de antes, cuando pegaban el saltito con el puñito cerrado para arriba alzando  sus brazos, con sus diminutos shorts  -mágico- 
 Los tiempos cambian, ahora no se respeta nada. Mi abuelo me dijo: “Antes en mi época de pibe, era imposible que un plancha pusiera el celular a todo lo que da, en el tranvía.” Por eso hoy estoy re quemado, no puede ser. Ya nadie respeta nada. ¿Dónde quedaron los valores? “En tu culo”  -me respondió una chica- Fina, le dije yo. A lo cual me retrucó: “Fina tu poronga” Así que por ahí viene la cosa.
Moraleja: El que no coge, se deja.