jueves, 24 de marzo de 2011

400

Lo prometido es deuda y acá se cumple. ¡Uruguay nomá! –Como garpa la demagogia- Hoy no es un día cualquiera. Es viernes, razón por la cual, hay cuento. Cómo bien sabemos, es el de los jueves.

          Era un día de lluvia, caía agua por todos lados. Uno de esos días que levantarte de la cama es algo totalmente innecesario, que si escuchas un disco de Cabrera al revés, te van a dar ganas de cortarte las venas de a una, con el librito del cidi. Un día más feo que ver; “La Cocina del Show” decorrido -¿Cuánto dura ese programa?- Onetti en un día cómo estos, es Pelé con Xuxa, el pibe que debutó y diez más. En ese momento mientras imaginaba al astro brasileño vestido cual paquita colega de Oreiro, me sonó el celular. ¿Una promoción? – me llegan menos mensajes que a Carballo por día- No, no era una promoción. Anunciando que; si mando veinte mensajes por minuto, con la palabra “caracol” iba a participar por tres pases VIP para el Teatro de Verano para ver a los “Stones” de Veterinaria.

Miro el celular, me río. Voy a ver como pega el agua contra la ventana. Ahí me acordé lo que me respondió, el verdulero del almacén, cuándo le pregunté si era época de frutillas. “Los que tienen mayor moralidad, son los más alejados del problema”[1]  -obviamente no entendí- luego de eso me dirigí, a ver si había mortadela de oferta -de esa te queda el perfume a los días de ingestarla- y me dice el fiambrero: “Nada es nunca tan malo que no pueda ponerse peor”[2] Ahí pensé que esta gente podría convidar lo que está tomando. Pero soy más tímido que fan de cine nacional y no me animé a pedir dicha sustancia

El agua seguía cayendo y cada vez más fuerte. El frío era insoportable como Humberto, el celular volvió a sonar. Lo miro y me vuelvo a reír.  Bueno, es ahora o nunca, me senté frente al monitor y ni una idea se me ocurría. Me sentía productor de Gran Hermano. Es complicado a veces y ahí me acordé de las frases de los pibes del almacén, pero la verdad eran demasiado intelectuales para mí. Pensé: “Cuando la lucha es dura, todos desisten”[3]. ¿Tan culto soy? ¡Naaah! Hasta que de repente contesto el primer mensaje que me mandaron. “Cm tas, to bn. Dale. T paso un cuento hablando de tu msj.” El segundo texto que me llegó fue: “Ok, xro q t quede de cuatrocientas palabras.” Si no me crees, fíjate. Espero no estés tan embolado.



[1] Regla de Alinsky sobre los radicales
[2] Extensión de Gattuso a la Ley de Murphy
[3] Ley de Lynch

2 comentarios:

  1. querido, todos estos cuentitos me recuerdan muy gratos momentos, se extrañan!
    Saludos, Ravenna.

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  2. Muchas gracias Mayra. La idea es esa, que leamos este berrinche y nos ríamos un poco! Te mando un beso grande y que andes bien! Saludos de Medina!jaja!

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