domingo, 23 de septiembre de 2012

El Bar



“¡Ooooo, el “Beto” no se va! ¡No se vaaaa, no se va, el “Beto” no se va!” Gritaba enardecida la gente, en un conocido bar de la zona de La Figurita (barrio uruguayo de nombre simpático). Ante eso, uno de los fieles feligreses del recinto dijo: “Por mi que se vaya. Nunca hizo nada acá. En Europa la metía de todos lados, pero acá es un perro.”

¿Para qué dijo eso? Se armó una trifulca de aquellas, más peligrosa que ver Sin Límite sobrio. (La acotación es un chiste; no sea cosa que este humilde cuento sea punto de debate entre Goñi, Pereira, Baillo y los demás). “¡Callate, viejo choto, no sabés nada!
 ¡Ves menos fútbol que Sergio Puglia! exclamó un furioso fan del “Beto”, emocionado y con los ojos llenos de lágrimas.

El ambiente del lugar se cortaba con un cuchillo (más picado, que un Salus – Villa Teresa, un martes a las tres de la tarde). Ante semejante panorama, otro sensible parroquiano rompió una botella de Dunbar, generando el aplauso cerrado de los presentes y acotó, serio y reflexivo: “'Beto hay, hubo y habrá uno solo. Así que acá nadie se mete porque saco el ´bufo´ y los paso a todos al otro mundo.”

“Muchachos, tranquilos, ahora ya está. Yo lo que les recomiendo es que hagan las paces, sigan tomando y lo arreglamos. Como gente de bien que somos”, dijo, en una gran movida marquetinera, el dueño del lugar, el famoso viejo gallego del que nadie sabe su nombre y que por distributiva le dicen, originalmente,“El Gallego”.

Así fue como se calmó la situación, que dejo como saldo un viejo enojado; un viejo triste, un Dunbar roto, un “Beto” menos en el deporte y un gallego vivo, que ese día vendió todo lo que había para tomar. “Hasta los 'maníce' se tomaron”, fueron las últimas palabras de un testigo, que solo ingreso al bar a echarse una meadita rápida, para luego ir a esperar un domingo de tarde el 306, lo que lo llevaría a morir de viejo, en la parada.

Una vez más, el bar de un gallego es protagonista en un conflicto meramente deportivo, razón por la que un parroquiano puede ser capaz de hacer cualquier cosa para defender a capa y espada a un ídolo popular. El alcohol presente, sin ser culpable de los hechos y un piso que jamás podrá volver a ser el mismo, producto de la caída del fatal líquido que contenía la botella de la marca ya mencionada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario